La sola idea de iniciar un juicio o una controversia tributaria resulta -a veces- agobiante para la mayoría de las y los contribuyentes. A saber: procedimientos extensos y un lenguaje técnico inentendible, son sólo algunas de las razones que, a priori, hacen que la mochila sea más pesada.
Un viejo aforismo jurídico reza que “es mejor un mal acuerdo que un buen juicio”. Es probable que se cumpla, pero frente a discrepancias con el Servicio de Impuestos Internos (SII) existe una fórmula que echa por tierra ese proverbio: la mediación.
Dicho método alternativo de resolución de controversias, cuyo empleo se hace cada más común en Chile y otros países, el cual permite al contribuyente ejercer y restaurar sus derechos sin la necesidad de iniciar un procedimiento administrativo o judicial.
Es una manera de conseguir la solución de diferencias interpretativas con el organismo fiscalizador, a través de un mecanismo desformalizado, en un plazo máximo de 50 días y en el que interviene nuestra Defensoría del Contribuyente (Dedecon) ejerciendo un rol de intermediaria, acercando posiciones, proponiendo bases de acuerdo elaboradas con alta rigurosidad técnica y garantizando el cumplimiento de lo acordado mediante la firma de un documento de transacción que otorga certeza jurídica.
Así, la mediación -instaurada en nuestra Ley orgánica desde 2020 y que es uno de los servicios gratuitos que disponemos en nuestra web- aparece como una solución innovadora y simple ante problemas complejos para cada uno de nosotros(as) como contribuyentes.